Qué incluye la asesoría
No es solo dar opiniones: acordamos alcance, ritmo y forma de seguimiento para que sepas qué esperar y cómo seguiremos trabajando. Sirve para alinear criterios entre quien toma decisiones en tu negocio y, cuando aplica, con terceros.
- Asesoría administrativa: tareas, roles, flujos de compra/venta, caja, inventario y comunicación con clientes —con foco en lo acordado en cada fase.
- Asesoría tecnológica: qué herramienta o flujo encaja, cómo evitar datos duplicados y cómo acompañar al equipo mientras adopta cambios.
- Seguimiento y concordancia: reuniones o check-ins según lo pactado, lectura compartida de avances y ajustes cuando cambian prioridades o el contexto.
Cuánto trabajamos y cómo seguimos
Depende de tu situación: puede ser un paquete de sesiones, un acompañamiento por hitos o un ritmo mensual. Lo importante es dejar por escrito (o acordar verbalmente con claridad) qué está incluido, para que no haya dudas sobre el seguimiento.
Diferencia con consultoría
La consultoría suele centrarse en diagnóstico y plan estratégico de implementación. La asesoría es más la parte de continuidad: seguir mientras ejecutas. Si toca construir sistemas o web, eso entra en desarrollo y servicios técnicos.
Cómo empezar
Escríbenos por WhatsApp o correo indicando tu sector y el tema que más te preocupa (por ejemplo: ventas, inventario, página web o sistema de facturación). Te respondemos con los siguientes pasos y, si encaja, agendamos una primera conversación.